La ciencia del método

/ 14 mar. 2009 /

Pensabas en ella
y yo pensaba en él
y mientras dormíamos juntos nos soñábamos en otro lugar
que al despertar
nos hacía siempre odiarnos
al descubrirnos los extraños cádaveres desnudos.
Sin hablar nos desprendíamos uno del otro
para arrojarnos nada más que miradas
llenas de cansancio y compasión
vernos a los ojos y saber que sólo éramos premios de consuelo
de nosotros mismos
nos levantábamos
comíamos
era así la lógica de nuestro juego siniestro
a veces incluso volvíamos a la cama
para terminar de convencernos de que habíamos muerto.


Imagen & texto: Ada sin h




4 Comentarios:

{ Kinkan ® } on: 15 de marzo de 2009, 8:04 dijo...

Es lo que podría llamarse como sucedáneos y que, creo, más de alguna vez hemos caído en ese placer insípido, con tal de sentir aunque sea restos mínimos de ese placer.

Es un autoengaño que al final, como bien dices, nos hace dar cuenta de cuán cadáveres ya somos.

{ Svor } on: 15 de marzo de 2009, 12:54 dijo...

y el miedo a vivir es tan intenso q en la comodidad de la muerte se quedan para regalar los pocos sueños que se fugan con el ultimo hálito nocturno.

{ chamico } on: 15 de marzo de 2009, 16:23 dijo...

escapar de la soledad creo yo

{ Pequitas } on: 16 de marzo de 2009, 11:31 dijo...

y pensar que hay mucha gente que vive así...

bonitos versos

 
Copyright © 2010 acercame, All rights reserved
Design by DZignine. Powered by Blogger