La mala suerte

/ 15 jun. 2008 /

Ahora sí que estoy literalmente atrapado. Sin poder salir de este pueblo semi rural que se quedó enterrado en ese pantano deprimente que es el pasado. No quiero decir que el pasado sea deprimente, no, al menos no siempre, pero en este pueblo es deprimente. No sirve de nada que los ciber cafés se reproduzcan con la rapidez que en antaño lo hacían los bares, si todavía tenemos sólo un supermercado y una bencinera; la Copec, que casi siempre es suficiente para abastecer a los relativamente escasos conductores, pero en caso de un paro de camioneros en el norte, como sucede ahora, se acaba el combustible en medio día y los buses no pueden salir, y me quedo, literalmente atrapado, en este pueblo semi urbano que se duerme a la orilla del paso del tiempo.

Tengo veintidós años y siento que mi vida en estos veintidós años no ha servido de mucho. No he hecho nada de lo que siempre quise, y todos esos sueños que nos enseñan en el liceo ya tuve bastante tiempo para darme cuenta de que son un cuento falso. Digamos que me cansé de caminar las calles que de niño conocí ya gastadas, de fumar en las mismas esquinas sin futuro, de divertirme tristemente en los ciber cafés viendo pornografía.

En el liceo tuve una polola, la Daniela. Terminamos dos meses después que ella se fuera a la universidad a estudiar enfermería. Me dijo que seguiríamos juntos, que nos veríamos los fines de semana. Una vez la fui a ver a Temuco, paseamos por el centro y hasta comimos completos en el mall. Pero yo sabía que no volvería, al menos no la Daniela que conocí antes, cuando nos escapábamos de clases para ir a fumar a la costanera. De mis amigos de la infancia tampoco queda nadie, todos están estudiando en otras ciudades. Los años pasan sin consideración y las pocas veces que me los encuentro en la calle, ya no nos reconocemos al mirarnos. O fingimos que nunca nos vimos. Los que se van nunca son los mismos. Quienes logran salir de aquí ya no vuelven más.

Supongo que así nos hacemos adultos, cuando despierta esa lucidez dolorosa que lo muestra todo con claridad: las mentiras que aprendemos en el liceo, las amistades, los amores infantiles, los ideales, los futuros exitosos. El futuro es una piñata llena de papeles vacíos en vez de dulces. O una liebre sintética de esas que usan en las carreras de galgos que muestran en la tele. Nos ponen a correr y parecemos todos iguales, ignorando como idiotas que la meta es una trampa para hacernos creer que es posible ganar. Pero nunca alcanzamos la liebre, aunque corramos toda la vida, aunque seamos los más veloces. Nadie la alcanza sólo con ganas.

No perdía tiempo estudiando, pero me iba bien, en matemáticas sobre todo. Asumo mi talento con los números como aporte genético de mi papá, un ingeniero que pasó por acá cuando estaban construyendo la hidroeléctrica. Pagaba pensión en la casa de mi abuela y ahí se conocieron con mi mamá que en ese tiempo era chica, como mi hermana. Resulta que él tenía hijos y esposa en Santiago y se fue cuando terminaron las obras. Mi mamá dice que después no supo más de él, y parece que él nunca supo de mí. Pero nunca le prometió nada a ella, por eso yo no le guardo rencor.

Quizás si me hubiera sacado mejores notas en el liceo me hubieran dado una beca o algo para ir a la universidad. Yo quería estudiar muchas cosas, como cualquiera de mis compañeros, como la Daniela. Pero no se podía simplemente.

Durante el tiempo que trabajé de reponedor en el Unimarc pude ahorrar suficiente para el pasaje y para arrendar un lugar donde vivir mientras encuentre un trabajo en Santiago. Me iría por fin de este pueblo semi urbano, que se despierta todos los días en el mismo lugar. A mi mamá no le importaría, así se podría preocupar sólo de mi hermana y de su nieto que va a nacer en pocos meses más. Yo ya le ayudé todo lo que pude, total, mis únicos gastos en estos años han sido los cigarros y las monedas para el ciber café.

Esta mañana me desperté sabiendo que era el día. El definitivo hoy o nunca. Y había que aprovechar ese impulso de libertad, porque siento que se tiene sólo una vez en la vida. Eché un poco de ropa en la mochila, guarde mis ahorros dentro de mi zapato, como me enseñó una vez mi abuela, me comí un pan con mermelada y me fui sin despedirme. Ya mi mamá estaba advertida, así es que no se sorprendería. Partía por fin a buscar la vida. No precisamente la que me hubiera gustado, pero al menos una vida que me construyera solo. La vida real que, estoy seguro, existe fuera de aquí.

Pero algo pasó. Siempre pasa algo que jode los planes. Hace dos días los camioneros están en un paro indefinido que bloquea las carreteras más al norte, y en la única bomba de bencina de este pueblo miserable se acabó el combustible. No me hubiera importado, no tengo auto, pero los buses tampoco funcionan sin combustible. No pude irme. Con rabia me tragué mi definitivo “hoy o nunca” y me resigné a seguir atrapado en ese pantano deprimente que es mi pasado.

Mientras camino, sin ganas de vuelta a mi casa, pienso en el pedazo de pan que dejé encima de la mesa. En que mi mamá, que todavía no llega del trabajo y mi hermana, que seguramente aún duerme, nunca sabrán que hoy estuve a punto de irme y una absurda maña del destino me lo impidió. Pienso que, por lo menos acá se vive en paz, aprendiendo a no desear demasiado. Los recuerdos y los sueños, para mí, son lo mismo: se pueden casi olvidar, viendo pasar las tardes con un cigarro compartido en la esquina. Camino. Empiezo a creer que tengo muy mala suerte.


Fotografías: Mauricio Porras
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5 Comentarios:

{ Roberto } on: 16 de junio de 2008, 7:40 dijo...

Hola. Llegué aquí porque leí tu comentario contando que los pacos entraron a Las Encinas y quería preguntarte más detalles (vivo en otro Hogar) y si de verdad se metieron a las torres. Tengo sentimientos encontrados, porque detesto lo que han hecho las autoridades de la U durante esta toma y lo que mandaron a hacer hoy, pero, egoístamente siento algo de alivio porque haya pasado "algo" que pueda concluirla o, al menos, marcar el rumbo para que pase "algo más" y se acabe esto. Por supuesto, desearía que se lograran obtener muchas cosas del petitorio, aunque no veo cómo. Te agradecería que me contaras más de lo que pasó.

Como ya estaba aquí, leí esta historia. Al principio no me gustó, porque (no te molestes) siento que hay demasiados clichés de este pueblo de m., pero desde el segundo párrafo en adelante, me metí en lo que cuentas y encontré creíble e interesante el relato, me parece que escribes bien y tu personaje tiene "voz". Probablemente siga leyendo el resto del blog.

Saludos.
Roberto.

{ Roberto } on: 16 de junio de 2008, 13:43 dijo...

Muchas gracias por la aclaración. Es terrible lo que cuentas y es muy importante que ustedes se pongan las pilas para lograr que la DAE y la Fundación se pronuncien sobre los hechos y ayuden a los chicos detenidos. Supongo que habrá novedades durante la tarde. Cuídense.

Saludos.
Roberto.

miguel on: 18 de junio de 2008, 13:37 dijo...

me gusta mucho lo que escribes...
uno nunca piensa que existe gente que sienta tanto como uno... pero si la hay.
Si t interesa leer algo mío mi msn es mcaballero128@hotmail.com

Miguel

{ eL lAuChA } on: 20 de junio de 2008, 23:30 dijo...

ola pase por tu blog, me llega mmucho lo que escribes, casi las mismas cosas que yo, pero solamente que yo no escribo tnto, a veces es raro que alguien se reprima tanto en si mismo y no kiera contar lo que le pasa, a veces es algo tan bkn, como que sientes que alguien lee esto y le sirve para aprender a no cometer errores..
que lata todo este problema con carabineros, las tomas y todo eso, entiendo que la uach no se quera vender ante un rector maricon y encuentro razon. ahora aprovaron la lose y se viene feo, y muy duro para todos y estoy en desacuerdo contra el lucro de la educacion, mi papa es profe y lo apoyo en el paro del colegio de profes..

no se que mas decir solo que la u me tiene estresado,, y necesito con kien conversar, la verdad no encuentro alguien que m escuche con lo cual tu si lo hacias, pero ia no se de ti ni mucho menos, todos desaparecen..peor es algo normal, todos tienen sus obligaciones en la u y es comun que ya no esten
cuidate mucho..
seba!

{ goloviarte } on: 22 de junio de 2008, 15:20 dijo...

bueno,he llegado y gracias por la invitación,me gusta tu blog,es sencillo y relajante en colores,pero seguro que lo mejoraras,porque se ve que pones alma en el.
espero que lo hallas añadido en mi blog de visitas y puedan disfrutarlo todos
saludos y gracias

 
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